Fotograma de The Birds (1963), de Alfred Hitchcock. En él aparece Melanie Daniel (Tippi Hedren) dentro de una cabina asediada por pájaros.
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François Truffaut: Yo no creo que se intente anticipar tanto en The Birds. Lo único que se adivina es que los ataques de los pájaros van a hacerse cada vez más graves. En la primera parte se contempla un film normal, psicológico, y sólo el úlitmo plano de cada escena evoca la amenaza de los pájaros.
Alfred Hitchcock: Debía hacerlo de esta manera porque el público se siente influido por la publicidad, los artículos, las críticas… El público oye hablar de la película por los rumores que se pasan unos a otros. No quiero que se impaciente esperando los pájaros, pues entonces no prestaría bastante atención a la historia de los personajes. Esas alusiones al final de cada escena, es como si dijera al público: “Tenga paciencia, tenga paciencia. Ya vienen”. Ahora bien, seguramente hay matices que permanecerán desapercibidos, pero son totalmente necesarios, pues enriquecen el conjunto y le dan más fuerza. Al comienzo del film, tenemos a Rod Taylor en la tienda que se venden los pájaros. Atrapa el canario que se había escapado, lo devuelve a su jaula y, sonriente, dice a Tippi: “Te devuelvo a tu jaula dorada, Melanie Daniel”. Añadí esta frase durante el rodaje, porque pensé que servía para definir al personaje de la muchacha rica y mimada. De esta manera, luego, durante el ataque de las gaviotas al pueblo, cuando Melanie Daniel se refugia en la cabina telefónica, mi intención es mostrar que es como un pájaro en una jaula. No se trata de una jaula dorada, sino de una jaula de desdicha, y esto señala también el comienzo de su prueba de fuego. Asistimos a la inversión del viejo conflicto entre los hombres y los pájaros y esta vez los pájaros están fuera y el ser humano está en la jaula. Ahora bien, cuando ruedo cosas como ésta, no espero que el público lo comprenda todo.
Extracto de la conversación entre François Truffaut y Alfred Hitchcock, hecha libro en “El cine según Hitchcock”.
Las mujeres corrientes no excitan nunca nuestra imaginación. Se limitan a su siglo. Ningún hechizo las transfigura. Uno conoce su mente con la misma facilidad que su sombrero. Siempre puedes encontrarlas. Carecen de misterio alguno. Por la mañana pasean en coche por el parque, y por las tardes parlotean tomando el té. Tienen una sonrisa estereotipada y una conducta a la moda. Son completamente obvias. ¡Pero una actriz! ¡Qué distinta es una actriz!
Ecole Buissonniere
Jean Constantin — Les quatre cents coups. Bande originale du film
“École buissonnière”, de Jean Constantin, uno de los temas de la ópera prima de François Truffaut, Les quatre cents coups (1959).
“Para mí la principal pregunta es en qué emplear el tiempo. Hay que saber concederse el empleo del tiempo que a uno más le guste, por eso yo he elegido el cine”. -François Truffaut.
En la imagen, François Truffaut en medio del rodaje de La Peau Douce (1964).
“Antoine Doinel es todavía el mismo personaje, bastante cerca de mí sin ser yo, bastante cerca de Jean-Pierre Léaud sin ser Jean-Pierre Léaud. El personaje de ficción Antoine Doinel es, pues, una mezcla de dos personajes reales, François Truffaut y Jean-Pierre Léaud”
François Truffaut refiriéndose a Antoine Doinel, su alter ego en pantalla, y también el de quien lo interpretó hasta en cinco ocasiones, Jean-Pierre Léaud. Ambos aparecen sentados en un banco en el rodaje de Baisers Volés (1968), junto con Claude Jane.